Procrastinación, ¿has oído hablar de esto? | ThePowerMBA

Procrastinación, ¿has oído hablar de esto?

Te confieso que yo nunca había oído esta palabra hasta que fui a un encuentro de emprendedores donde nos daban trucos para aumentar la productividad.

Y me dije a mi misma: «Va, eso no me pasa a mi. Yo lo pienso y lo hago».

Es verdad, eso no me había pasado a mi, que yo recordara.

Hasta que….decidí ser emprendedora y meterme en un mundo que desconocía por completo.

Entonces comenzó a pasarme. Me sentaba delante del ordenador para hacer algo y me distraía mirando Facebook, el móvil o haciendo cosas muy fáciles o rutinarias, pero me costaba mucho ponerme a hacer tareas que suponían un avance importante para mi proyecto y que eran la base del mismo.

Entonces dije: » Vaya, esto es la procrastinación.»

Hay estudios y definiciones sobre la misma. Hay libros muy interesantes como el de William Knaus,  «Superar el hábito de posponer».

Pero yo te voy a contar mi experiencia y cómo gestiono esta situación, porque me sigue pasando. Ahora para mi no es un problema, sino una gran oportunidad de conocerme y poner los pies en el suelo, que a veces me creo capaz de todo y es bueno saber que hoy tengo limites y fronteras que superar. Eso hace la vida más interesante.

Me di cuenta de que siempre sucede lo mismo. Cuando pienso en esa tarea me entra un cierto agobio. Por una parte presión por hacerla porque sé que es importante y por otra, cierta ansiedad o casi inmovilidad, rechazo. Es difícil definir. Es en sí una incomodidad que no me deja sentirme bien. Y yo quiero sentirme bien todo el tiempo. Entonces huyo de la incomodidad y busco hacer algo que me aporte un beneficio o gratificación. Y entonces me di cuenta de que había mucha información bajo esa incomodidad.

¿Por qué dejamos algo que sabemos que es importante y que nos beneficia hacerlo para después o hacemos cosas que sabemos que no van a resolver el problema fundamental?

Esta es gran pregunta. William Knaus la responde, te dice que hay varias razones: creencias irracionales, tendencia a la perfección, inseguridad, saturación, impaciencia,…

Yo lo resumo en una: MIEDO. El miedo es la emoción paralizante por excelencia. Siempre hay miedo, la diferencia entre unas personas y otras, entre una situación y otra es a qué.

Genial, ya tenemos la causa y ahora cómo solucionarlo. Pues es muy fácil.

Lejos de proponerte mil métodos para obligarte a hacer eso que es tan importante. Te propongo que aproveches este momento para conocer tus miedos que son parte importante de ti, pero que no tienen por qué estar ahí siempre.

Si tienes miedo tu sistema de defensa (supervivencia animal) está activo. Lo primero para ver con claridad es desactivarlo.

Así que busca un lugar tranquilo, donde te sientas bien. Sientate con la espalda recta. Piensa en esa tarea. Siente la incomodidad en tu cuerpo, siente como las manos te sudan y como tu sistema nervioso se altera.

¿Qué pensamientos surjen? Preocupación, perfección, exigencia, anhelo,…

Observalos.

Y respira profundo, respira hasta que el miedo cese.

Luego te comprometes contigo mismo un día y a una hora a empezar esa tarea. Este es el secreto. No es comprometerte a hacerlo. Porque hacerlo implica acabarlo y a lo mejor, en tu mente, implica acabarlo bien o de forma perfecta.

No va a ser perfecto. Va a ser una cagada. Porque si tienes miedo es por algo, es porque sabes que te faltan cualidades o que tienes que aprender algo, o que no manejas bien el tema. Ok, no pasa nada, aprenderás haciendo.

Pero empieza.

Y si necesitas ayuda, aquí estoy.

Un abrazo