Dime cómo piensas y te diré cómo es tu empresa. | ThePowerMBA

Dime cómo piensas y te diré cómo es tu empresa.

Dime cómo piensas y te diré cómo es tu empresa.

¡Saludos #Powerizados! ¡Hoy publicamos de la mano de otra de nuestras #PowerGurús: Esther Rubira! Partimos de la siguiente pregunta: ¿Qué perspectiva tienes cómo directivo o empresario? Dime cómo piensas y te diré cómo es tu empresa.

En The Power MBA nos enseñan la perspectiva clientecéntrica como base del movimiento y organización de la empresa. Cambiando así la perspectiva tradicional que se centraba en la empresa misma, en su producción, en su nivel de ventas,… Ahora además de esos factores, busca aportar valor y satisfacer al cliente, es decir: busca entenderle.

            Hoy quiero proponerte que ampliemos aún más esa perceptiva. Yo lo podría denominar una perspectiva humanista. La empresa no es más que un grupo de personas haciendo algo para otro grupo de personas. Como grupo tiene entidad, o personalidad propia, pero como empresa sin el factor humano, no es nada. Por ahora… Quizás con los avances de la inteligencia artificial, existan empresas sin factor humano. 

Entonces, mi propuesta es que el centro de la empresa sea una relación triangular: Director (Empresario- Propietario- órgano directivo)- Trabajador- Cliente.

            Observa, que para desarrollar una perspectiva cliente-céntrica tienes que tener un personal trabajador que tenga las cualidades para ello y quiera, ya que el CEO no es el que tiene el contacto directo con el cliente. Por lo que si el CEO tiene claro que el éxito de su empresa depende tanto de su plantilla como de la satisfacción del cliente, esta relación triangular se armoniza y todo funciona de forma más eficiente. El empresario debe tener la perspectiva, la confianza, la predisposición,…y saber transmitirla a sus trabajadores. Y para ello debe tener una buena relación con sus trabajadores. El objetivo de tener una empresa con altos niveles de calidad en cuanto a condiciones laborales, es tan importante como tener altos grados de satisfacción del cliente. Además de la proporcionalidad que debe existir entre empleador y empleado. Si te doy buenas condiciones de trabajo puedo pedir que seas un empleado motivado y eficiente. Si tus condiciones no te hacen sentir valorado, sino abusado o explotado, probablemente no tengas ganas de ser eficiente, sino de cubrir el expediente y hacer como si trabajas,…no existe motivación real, salvo para algunos tipos de personas que son ultraresponsables.

            Cuida a tus trabajadores, cuida a tus clientes y todos ellos te cuidarán a ti y harán que tu empresa crezca.

            Espero que este artículo te ayude a reflexionar. Como ves no cito a nadie importante, ni menciono los autores que defienden esta teoría. Sino que te doy algo en que pensar y dejo que seas tu propio experto ¿Comentas? ¡Espero tu opinión!

  • Esther Rubira Lerma (Powergurú) Experta en Comunicación empática y mejora de las relaciones personales. VER LINKEDIN

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Comments
  • Efectivamente, como empresario debemos pensar en la calidad de vida, esta no puede ser un ente aislado, la calidad de vida es sinónimo de calidad de empresa y de calidad de trabajo; el desgaste emocional lleva a el decaimiento exponencial de las empresas y la calidad de vida lleva a los saltos cuánticos y el desarrollo, gracias por compartir y generar esta reflexión,

  • Cuando contratamos personas y miramos qué nos aportarán al equipo debemos tener muy presentes qué le vamos a aportar individualmente, ¿les haremos sentir parte del proyecto? ¿les reconoceremos sus aportaciones? ¿tomaremos sus iniciativas en consideración?, una empresa no existe sin el alma que la sostiene y si los empleados no participan de ese espíritu se pierde mucho: perdemos esfuerzo extra, perdemos imagen de marca, perdemos fidelidad, etc. De las empresas en las que he trabajado, siempre he visto más implicación y resultados extraordinarios allí donde se cuida mejor a los miembros del equipo.

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